miércoles, 24 de mayo de 2017

Amor culpable.Capítulo 20


Capítulo 20


Italia.Luján miraba el horizonte desde la terraza de la mansión donde se encontraban ya hace varios días.Lo días eran increíbles y en ese momento disfrutaría de Genaro y la puesta de sol mientras Luz dormía casada y malhumorada por el viaje que la distanciaba de Alejo.Primero habían estado en Amalfi pero Genaro prefirió algo más tranquilo y se trasladaron a Ravello.Milagros había sido muy claro con respecto a Melisa y no quería que ella estuviera cuando se desatara la guerra.Ahora que sabían las verdaderas intenciones de esa mujer podía esperarse cualquier cosa.

—¿En qué piensas? —preguntó Genaro sentándose a su lado.

—En las locuras que hará Milagros —dijo suspirando.

—Locuras o no ese compromiso era algo inevitable.

—Trato de calmarme y estar tranquila pero pienso que no debimos venir y dejarlos solos.

—Tus amigas quieren protegerte y yo también.Además unos meses solos serán como una luna de miel —dijo rozando sus labios.

—Me estás mintiendo ¿Crees que no sé que no volveremos hasta que nazca nuestro bebé? —dijo enojada y triste.

—Si es lo mejor eso haremos Luján —dijo él y fue muy tajante.

—La próxima vez me avisas antes de organizar mi vida con los demás —dijo levantándose.

Genaro la tomo del brazo y ella se resistió un momento.Desde que llegaron Luján se encontraba triste y distante.

—Eres una mujer adulta y sabes el riesgo que corrías en Buenos Aires.Melisa está fuera de control.No sé qué otras cosas planea hacer Milagros pero nos quería a nosotros lejos y así será.

—Voy a recostarme me siento cansada —mintió ella para no llorar delante de él.

Luján sabía que estaba siendo irracional pero extrañaba a sus amigas y el embarazo a pesar de ser poco tiempo resaltaba sus emociones por cualquier cosa.

—¿Cansada? No estás cansada, estás enojada y triste.Lo entiendo Luján pero eso no cambia las cosas.Milagros puede asegurar la seguridad de Evelyn y sus hijos pero con el embarazo es preferible estar lejos.

—Estoy cansada —dijo sollozando en el hombro de Genaro—.Son tantas cosas en poco tiempo, me siento una inútil.

—Deja que te cuidemos.En Buenos Aires las cosas se van a complicar, deja que Milagros maneje esto.

—¿Quién la protege a ella? —pregunto aunque sabía la respuesta.

—La protegerá Adriel además Sebastián Granados también regresó para ayudarlos.

Luján se abrazó a él y suspiro tratando de tranquilizarse pero les costaba mucho.

—Perdona mi mal humor —dijo acariciando sus mejilla.

—No eres la única ya ves que Luz está muy enojada.Aunque le prometí que Alejo vendría a visitarla no hay nada que la consuele.

—¿Qué piensas que hará Melisa?.

—Milagros y Adriel suponen que empezará con cualquier basura que sea real o inventada.No creo que llegue a lo físico pero Milagros no quiere arriesgarse.

—Vamos al dormitorio Genaro.Estoy cansada y solo quiero dormir —dijo ella.

Genaro asintió y decidió dejarla dormir pero solo por hoy.

—Quédate conmigo —susurró ella.

—Aquí estoy mi amor —dijo él abrazándola.

—Te amo —susurró.

—Te amo —dijo él.

Genaro se quedó con ella hasta que se durmió.Le preocupada la actitud de Luján pero en la situación en que se encontraban era completamente lógico.Si bien se había realizado muchos exámenes y dieron buenos resultados, el doctor le había explicado que debían evitar el stress de cualquier forma.Sintió una opresión en el pecho y se preguntó cómo diablos habían pasado de festejar la noticia del embarazo a exiliarse en Italia.

Debía ser fuerte por ella y su hija.Ser fuerte por la pequeña vida que habían creado juntos.Las emociones de los días anteriores les estaban pasando factura pero con el cansancio vino la determinación de cuidar de su familia y ayudar a sus amigos.

Por fin estaba con la mujer que amaba y nadie iba a arruinar su felicidad.Pasaron la noche abrazados y el amanecer los encontró así.Se levantó antes que Luján para preparar el desayuno como una sorpresa.Luján sintió de inmediato que él no estaba a su lado y fue a ducharse.Bajó al jardín y la recibió con una abrazo Luz.

—Vamos Luján.Papi nos preparo el desayuno —dijo la niña sonriendo justo en el momento en que Genaro entraba a la habitación.

Luz se fue saltando con su celular ya que estaba conectada con Alejo.

—Hola —dijo tímidamente. 

—Hola amor ¿Cómo estás? —preguntó él.

—Mejor que ayer.Quiero pedirte disculpas…—pero no terminó porque él la besó dulcemente.

—Es normal que te sientas así con todas las cosas que pasaron pero no quiero que nos peleemos o estemos enojados y tristes.Sé que deberíamos estar con nuestros amigos festejando la felicidad que todos encontramos pero la realidad es otra.Te amo luján pero no voy a permitir que esto arruine la relación que tanto me costó construir contigo.Te entiendo pero tengo que poner un límite porque además estás embarazada y si te llega a pasar algo no sé cómo voy a seguir viviendo.

—No digas eso —dijo abrazándolo—.Tratare de calmarme pero vas a tener que tenerme mucha paciencia.No quise hacerte daño.

—Te amo, eres mi vida.No voy a mentirte me hiciste daño pero no esperaba que las cosas fueran el paraíso menos con Melisa de por medio.Vamos a calmarnos y esperar —dijo acariciando su cabello.

Luz llegó corriendo y hablando con Alejo en su celular.

—Papi dice Alejo que pronto nos veremos para la boda de la tía Milagros con el tío Adriel.

Luján se quedó en blanco si bien sabía que su amiga amaba a Adriel, la venganza siempre había sido su objetivo ¿Qué estaría planeando Milagros?

—Bueno al parecer Adriel por fin atrapó a Milagros —dijo Genaro.

Luján no sabía que pensar y no se atrevía a llamar a Milagros ya que se encontraba muy alterada.Primero debía tranquilizarse y seguir construyendo su relación con Genaro.Sea lo que fuera que iba a suceder ella no estaría allí para ver los planes de su amiga.Rezaría porque todo salga bien aunque tenía el presentimiento de que una tormenta se acercaba para destruirlo todo.


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